Los ebooks o libros electrónicos son libros en formato digital. Así Nuria Almirón nos explica que estos textos sólo pueden leerse con algún dispositivo digital o electrónico en lugar de impresos sobre el papel. Los libros electrónicos tienen en su favor una facilidad de distribución monumental, una reducción de costes todavía más monumental y una rapidez de impresión nunca vista en el mundo editorial:
-La distribución se dispara porque se realiza evidentemente de forma digital. Antes de Internet ya era posible encontrar textos digitales en el ciberespacio pero el concepto de libro digital, de eBook, necesitaría de la eclosión de la Red de redes para mostrar lo que verdaderamente podía dar de sí el formato.
-La reducción de costes también es notable porque en primer lugar desaparecen los gastos en papel y la impresión convencional, que se llevan buena parte de la factura de fabricación de un libro convencional. Pero además los costes de logística, distribución de los ejemplares a las librerías, almacenamiento, etc. desaparecen. En el mundo digital sólo hay estrictamente una copia, un ejemplar de cada libro en stock.
– La rapidez de impresión es obvia. Publicar un texto en formato digital es mucho más rápido que en papel aunque requiere de los mismos mecanismos de revisión literaria que los texto en papel, evidentemente.
Los eBooks han traído además otra revolución: la del canal. La sencillez y facilidad de la edición digital hace que cualquier autor pueda fabricar y distribuir sus propios títulos digitales y que las editoriales hagan las funciones de librería o estas últimas se conviertan en editoriales. La edición digital va revolucionar pues el sector editorial, lo está haciendo ya, reduciendo costes, eliminando intermediarios y agilizando los procesos de producción y comercialización.
En la actualidad existe una oferta creciente de editoriales sólo digitales que parecen buscar cierta seriedad. Evidentemente, su gran mayoría están todavía en inglés pero los primeros intentos serios en castellano no se han hecho esperar y lo más probable es que cuando es que su crecimiento sea tal que deje este texto obsoleto en cuestión de meses.
Por otro lado, como nos explica el lingüista Jose Antonio Millan, para convertir uno de estos archivos en algo legible encontramos ciertos programas. Estos programas convierten un conjunto de datos en una obra legible, a veces de aspecto clásico y familiar.
Los programas lectores permiten que las páginas de los libros electrónicos se puedan pasar, y a veces subrayar y anotar. Suelen dar la posibilidad de que el lector fije el tamaño o cuerpo del texto. Pero también tienen sistemas que se ocupan de que no puedan leerse si no se pagan, que impiden que una obra instalada en un aparato pase a otro, etc. Como ocurre en el mundo de los programas, normalmente una obra creada para un sistema no puede leerse en otro. Son formatos orientados a la lectura en pantalla, más que a la impresión de la obra. Pero hay también programas de propósito general que pueden funcionar como, por ejemplo: los navegadores o exploradores de Internet.
En resumen, Los eBooks o libros electrónicos son el futuro del libro. Probablemente el libro de papel no esté condenado a desaparecer, pero la escasez de materia primera y los nuevos hábitos digitales de buena parte de la sociedad pueden hacer que el libro en formato electrónico empiece a proliferar y constituya un producto tan normal y corriente dentro de unos años como lo es en la actualidad cualquier software. Probablemente la velocidad de arranque de este nuevo formato de lectura dependa de diferentes aspectos.